domingo, 15 de noviembre de 2015

Lanzamiento de la tetera (a la estatósfera)

Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aun por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo ilustrado, o la del inquisidor en tiempos anteriores. 
Bertrand Russell  
La tetera de Russell nace como un espacio donde compartiré artículos relacionados con la ciencia y filosofía en general, y de la psicología en particular; en lo personal, me lo planteo como una forma de adquirir habilidades en la redacción, y también, como una forma de divulgación científica más, entre las tantas que hay, y como medio para denunciar aquel conocimiento pseudocientífico encostrado en el imaginario popular, el cual muchas veces desplaza al conocimiento científico.

¿Por qué la tetera de Russell?

Si bien, en sus orígenes, la metáfora de la tetera guarda una estrecha relación con la religión en particular, me parece válida para ilustrar de una manera muy clara, como funcionan los dogmas en general. Es de moneda corriente que en el ámbito académico, y donde se supone, debería hacerse ciencia y tener un espíritu crítico, se repliquen dogmas con mecanismos muy similares al de la religión. Tengamos en cuenta que el conocimiento científico se caracteriza, entre otras cosas, por ser provisorio y falible, en contraste, el dogma es absolutista e irrefutable, por lo tanto, jamás se actualiza, es conocimiento estanco.
En la Psicología -particularmente en Francia y Argentina- se presenta un fenómeno particular, y al cual quizás le dedique una entrada más adelante, que es el del dogma monoteórico psicoanalítico freudolacanista, esto es, la ponderación de las vertientes freudianas y lacanianas del psicoanálisis, por sobre otros modelos teóricos dentro de la formación psicológica, y en consecuencia, también en su desarrollo profesional.
Sin mucho más que decir y ya acabando, es hora de lanzar la tetera a la ciber-estratosfera.

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